Ante la discusión acelerada en el periodo extraordinario de sesiones convocado por la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, el Observatorio Permanente de Integridad Electoral expresa su preocupación por tres iniciativas que, bajo el argumento de fortalecer la democracia, podrían debilitar el diseño institucional y los principios constitucionales que sostienen la integridad electoral en México: la reforma constitucional al Poder Judicial, la creación de la Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas y la causal de nulidad por intervención extranjera.
El OPINE advierte que, si bien cada propuesta parte de un problema real y documentado, las soluciones planteadas generan afectaciones operativas y estructurales que superan los beneficios buscados, y que procesarlas con extrema celeridad implica sacrificar la certeza, la objetividad y la independencia del árbitro electoral. Lejos de representar un fortalecimiento democrático, las reformas configuran una reasignación inconveniente de capacidades públicas que centraliza controles políticos y vulnera la autonomía administrativa del INE.